El mar, a un paso.

El mar, a un paso. La pisada, de la arena, borrada. Las olas, desafiando el leve abismo que separa su huida, mar adentro, del nuevo encuentro con un náufrago sin botella y sin mensajes que lanzar al mar, dondequiera que esté. Sólo queda su huella. Y el rumor de su marcha. Sin adiós apenas. 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s